El contexto
El incendio de Yeres de 2025 arrasó buena parte del entorno de Las Médulas, la antigua mina de oro romana declarada Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además del daño ecológico, el fuego dejó desnudas laderas de gran pendiente sobre un sustrato de arcillas y conglomerados extremadamente frágil, donde cualquier maquinaria terrestre causaría más daño del que evita y donde el trabajo a pie es lento y peligroso.
La prioridad de la dirección técnica era clara: cubrir el suelo con paja antes de que las lluvias de otoño e invierno arrastrasen la capa fértil y las cenizas a los cauces. El problema era cómo llevar 60 toneladas de paja a esas laderas sin pisarlas.
La solución: mulching con dron de carga
CargaDron ejecutó, junto a los equipos de Tragsa, el esparcimiento aéreo de paja con el DJI FlyCart 30 —y, durante una jornada, también con el XAG P100 Pro— entre octubre de 2025 y enero de 2026. La base de operaciones fue una zona de aparcamiento acotada junto al mirador: sin helipuerto, sin obra, sin infraestructura aeronáutica.
- Preparación de la carga: la paja se desmenuzaba antes de introducirla en la red, de modo que al liberarla caía ya esparcida sobre la ladera. Nadie tuvo que subir a repartirla a mano.
- Vuelos: unos 1.500 ciclos de aproximadamente 40 kg cada uno, con pasadas planificadas con RTK y liberación en el punto exacto.
- Ritmo: 15 días de vuelo efectivos, alrededor de 100 vuelos y 4 toneladas por jornada.
- Equipo: 2 pilotos y 4 personas de apoyo en base desmenuzando paja y cargando redes.
- Plazo de autorización: 15 días entre la orden y el primer vuelo, el tiempo necesario para cumplir la normativa aeronáutica en un espacio protegido y Patrimonio de la Humanidad.
Resultado
La cubierta de paja fijó el suelo durante las lluvias y hoy la zona tratada ha rebrotado y está verde. Tragsa felicitó al equipo por el trabajo, la actuación recibió la visita de la prensa en varias ocasiones y del consejero de Agricultura de la Junta de Castilla y León, y fue la primera aplicación de mulching con dron de carga en un espacio Patrimonio de la Humanidad en España.
En la prensa
- InfoBierzo: los drones esparcen alpacas para la regeneración de Las Médulas →
- Vídeo del trabajo con Tragsa en Instagram →
Qué aprendimos
Que la logística de la paja (acopio, desmenuzado, carga de redes) marca el ritmo tanto como el vuelo: por eso el equipo de base es tan importante como los pilotos. Que en terreno patrimonial la ausencia de huella del dron —ni pisadas, ni rodadas, ni rotor grande— es el argumento decisivo para el gestor. Y que el plazo de autorización, unas dos semanas en un espacio protegido, obliga a llamar en cuanto se extingue el incendio, no cuando ya amenaza lluvia.